Diego El Cigala regresa a la Argentina con su nueva gira «Flamenco y Son»
Buenos Aires.- El «Sinatra del flamenco» anunció 10 conciertos entre Argentina, Uruguay y Chile. Se presentará el 18 de abril en el Gran Rex y el 19 en el Teatro Coliseo de La Plata, en un viaje musical que une la pureza de sus raíces con el ritmo del Caribe.
SÁBADO 18 DE ABRIL, 20:30hs |TEATRO GRAN REX
entradas a la venta en TuEntrada.com
Este 2026 marcará el retorno de uno de los emblemas de la música flamenca: Diego El Cigala pisará nuevamente los escenarios de Argentina, Uruguay y Chile presentando “Flamenco y Son”. Esta gira incluye 10 conciertos en la región: Punta del Este (4/4, Enjoy), Montevideo (6/4, El Galpón), Mar del Plata (9/4, Radio City), Santiago, Chile (11/4 Caupolican), Mendoza (12/4, Arena Maipú), Córdoba (15/4, Ciudad de las Artes), Rosario (17/4, El Círculo), Buenos Aires (18/4, Teatro Gran Rex), La Plata (19/4 Teatro Coliseo) y Bahía Blanca (21/4, Teatro Gran Plaza).
El espectáculo de El Cigala, con producción de Damián Sequeira, fusiona el flamenco con ritmos latinos como el son cubano y la salsa, ofreciendo un viaje «íntimo y apasionado» que celebra la esencia del género y los sonidos de América Latina; un recorrido musical por sus éxitos y canciones de otros autores que con su particular estilo se han convertido en las favoritas de su público.
Acompañado por su grupo musical de marcado talento, el artista interpretará un repertorio que se destaca por su expresividad y riqueza musical. Además, contará con la presencia de una bailarina en escena, añadiendo un elemento visual que complementa la interpretación.
“El flamenco es tan grande y tan bonito que no necesita fusionar con nada» – Diego El Cigala
A lo largo de veinte años, Diego “El Cigala” ha logrado fusionar géneros y culturas, desarrollando la música flamenca y explorando con respeto los terrenos del latin jazz, el bolero, el tango y la salsa, y visitando más de treinta países. Su inigualable voz, con la que suele hipnotizar y conmover a sus audiencias alrededor del mundo, llega nuevamente al país para deleitar al público.
Biografía
Ramón Jiménez Salazar es el nombre que aparece en el pasaporte de El Cigala. Lo de Diego es el fruto de una disputa familiar en la misma pila bautismal y lo de Cigala se lo pusieron los hermanos Losada en una de sus primeras giras. Nace en el frío diciembre de 1968 en la calle de Provisiones del Rastro madrileño
Comenzó a cantar para el baile solicitado por artistas de la talla de Cristóbal Reyes, Mario Maya, Manolete, Farruco, Manuel Camacho o el Güito, entre otros. Músicos como Camarón, Tomatito, Gerardo Núñez o Vicente Amigo van reclamando la colaboración del cantaor en los estudios de grabación.
Su carrera en solitario comienza, como su talento, arrolladora. A los discos “Undebel” y “Entre vareta y canasta” les sucede “Corren tiempos de alegría”, en el que colabora con músicos de jazz latino que habían participado en la película de Trueba Calle 54. Tras los primeros acercamientos con Bebo Valdés empieza a gestarse el legendario “Lágrimas negras”, que se convierte en un boom imparable que traspasa las fronteras de lo flamenco y se corona en lo más alto del imaginario cultural colectivo. Tras aquella presentación del álbum en el Gusman Theatre de Miami, la prensa sitúa al pianista como «clásico vivo de la música cubana» y al cantaor como «Sinatra del flamenco».
A partir de esas fructíferas y diversas alianzas artísticas, Cigala se aproxima al tango, el bolero, la salsa y la música mexicana; un trabajo de mestizaje que la BBC le reconoce con el premio “Boundary Crossing”. En ese camino ayuda a establecer la universalidad del flamenco por todo el mundo, hermanando distintos estilos pero manteniendo la identidad y la pureza del folclore que le corre por las venas. Se convierte en una de las voces españolas más internacionales por derecho propio, con la música siempre impulsándolo como oxígeno y refugio.
Cada gira de Diego ha llegado a todos los rincones del mundo en más de 30 países, dejando su huella en los mejores escenarios del globo: el Bunkamura Orchard Hall de Tokio, el Carnegie Hall en Nueva York, El Disney Hall y el Hollywood Bowl en Los Ángeles, el State Sidney Theater, el Auditorio de Ciudad de México, la Ópera de Montecarlo, el Olympia de París o el Barbican en Londres. Como le gusta decir, citando a Picasso: «Yo no busco, encuentro».
