El Banco Nación lanza una herramienta clave para ordenar las deudas familiares
Buenos Aires.-El Banco de la Nación Argentina (BNA) formalizó la incorporación de una nueva herramienta de asistencia patrimonial orientada a sanear la economía doméstica y prevenir situaciones de morosidad en los hogares. En el marco de un paquete integral de soluciones financieras de reciente lanzamiento, la principal entidad bancaria pública del país diseñó un préstamo personal específico para la unificación de deudas. Esta alternativa está dirigida de manera exclusiva a personas humanas que registren cuotas vencidas e impagas dentro de la propia institución y que se encuentren actualmente tipificadas en situación crediticia 1 o 2, permitiendo reordenar los compromisos financieros vigentes y evitar el deterioro del historial crediticio del usuario.
El instrumento financiero busca mitigar los niveles de sobreendeudamiento mediante la consolidación de las diversas obligaciones en una única cuota mensual, adecuando los plazos de devolución al esfuerzo financiero real del solicitante. Uno de los atributos más significativos de la propuesta radica en su extenso plazo de amortización, el cual puede extenderse hasta los 120 meses, equivalente a 10 años de plazo, factor que incide de forma directa en la reducción del cargo fijo mensual. La herramienta se estructura técnicamente bajo la modalidad de Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) y ofrece una innovadora cláusula de cobertura que cruza el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) con el Coeficiente de Variación Salarial (CVS), permitiendo al tomador del crédito abonar una cuota ajustada en función de la evolución de sus ingresos laborales.
En cuanto a las condiciones operativas y comerciales del programa, el Banco Nación otorgará un financiamiento de hasta el 100% de la deuda consolidada, estableciendo un tope máximo prestable de 100 millones de pesos por usuario. Es una característica medular del sistema que no contempla el desembolso de dinero en efectivo para el cliente, ya que el capital del crédito se aplica de forma automática y directa a la cancelación de las obligaciones preexistentes. Asimismo, los criterios de evaluación del riesgo crediticio estipulan que la afectación de los ingresos mensuales netos del solicitante no podrá superar el 25% bajo el esquema UVA. La tasa de interés nominal anual se fijó en un 10% más el ajuste UVA para la opción tradicional, mientras que aquellos usuarios que opten por la cobertura de resguardo salarial CER-CVS percibirán un punto porcentual adicional en el costo financiero, estableciéndose en un 11% más UVA.
Para dimensionar el impacto inmediato de la medida en el presupuesto familiar, la entidad financiera aportó proyecciones analíticas basadas en modelos de deuda tipo. En el caso de una obligación consolidada de 1 millón de pesos que actualmente demanda una cuota mensual estimada de 67.670 pesos en un plazo estándar de 36 meses, el traspaso al nuevo esquema de 120 meses reduce la cuota inicial a 15.279 pesos bajo la modalidad UVA pura más el 10% de tasa. En tanto, si el cliente prefiere resguardar su pago mediante la opción de ajuste por salario con cobertura CER-CVS, la nueva cuota inicial de partida se ubicará en los 16.030 pesos, evidenciando un marcado alivio en el flujo de caja inmediato de los hogares.
El acceso formal a esta operatoria estará disponible a partir del próximo jueves 25 de junio de 2026, fecha en la que los usuarios interesados podrán iniciar la tramitación presencial en cualquiera de las sucursales del banco o realizar consultas de precalificación a través de la plataforma web oficial y el centro de atención telefónica de la compañía. Finalmente, las bases del programa determinan que el beneficio aplica de manera directa a los clientes que perciben sus haberes en el Banco Nación, disponiendo que aquellos trabajadores que deseen incorporarse al sistema y posean sus cuentas sueldo en otras entidades de la competencia deberán gestionar el traslado de sus ingresos hacia el BNA, reafirmando el compromiso institucional de proveer herramientas responsables para el fortalecimiento de la capacidad de pago a largo plazo.
