Orgullo naval: La Fragata ARA “Libertad” conquistó su décimo trofeo “Boston Teapot”

Orgullo naval: La Fragata ARA “Libertad” conquistó su décimo trofeo “Boston Teapot”

En un nuevo hito para la náutica argentina, la Fragata ARA “Libertad” fue galardonada con el prestigioso trofeo “Boston Teapot”, distinción que premia al buque escuela que logra recorrer la mayor distancia bajo vela en un período de 124 horas consecutivas.

La ceremonia de entrega se realizó en la ciudad de Burdeos, en el marco de la Conferencia Internacional de la Sail Training International (STI), la organización global que regula las regatas y el entrenamiento de grandes veleros. Con esta victoria, el buque insignia de la Armada Argentina alcanza su décima estatuilla, consolidándose como uno de los veleros más veloces y eficientes del mundo.

¿Qué es el trofeo «Boston Teapot»?

Este galardón es considerado el «Oscar» de la navegación a vela para buques escuela. Para obtenerlo, no basta con la velocidad punta, sino que se requiere una combinación de:

  • Pericia técnica: La tripulación debe maniobrar el aparejo con precisión matemática.

  • Resistencia: El récord se mide en un lapso estricto de 124 horas (poco más de 5 días).

  • Estrategia meteorológica: El comandante y los oficiales deben interpretar los vientos para maximizar la navegación exclusivamente a vela, sin apoyo de motores.

Un palmarés histórico

La «Embajadora de los Mares» ha demostrado una vez más la excelencia de la formación de los guardiamarinas argentinos. Desde su primera victoria en la década del 60, la ARA “Libertad” ha mantenido una competencia histórica con otros grandes veleros como el Gorch Fock de Alemania o el Cuauhtémoc de México.

A continuación, transcribimos el comunicado oficial de la Armada Argentina:

La fragata ARA “Libertad” obtuvo por décima vez el trofeo “Boston Teapot”

La ceremonia de entrega se llevó a cabo en Burdeos, Francia, durante la Conferencia Internacional de la Sail Training International.

La fragata ARA “Libertad” fue distinguida por décima vez con el prestigioso trofeo internacional “Boston Teapot”, en el marco de la Conferencia Internacional 2026 de la Sail Training International (STI), realizada en la ciudad francesa de Burdeos.

La copa fue recibida por el Capitán de Navío Ariel Gestoso, quien se desempeñó como comandante del Buque Escuela de la Armada Argentina durante el 53° Viaje de Instrucción, desarrollado el año pasado. El galardón reconoce al buque escuela que logra recorrer la mayor distancia posible exclusivamente a vela en un período consecutivo de 124 horas.

La “Boston Teapot” es una exigente competencia náutica que reúne a buques escuela de todo el mundo y pone a prueba la navegación, la planificación y el trabajo coordinado de sus tripulaciones. En este contexto, la Argentina —representada por la fragata “Libertad”— se consolida como uno de los países más destacados, al haber obtenido el premio en diez oportunidades.

Al referirse a este nuevo reconocimiento, el Comandante destacó la importancia del factor humano: “Para obtener este triunfo fue fundamental el trabajo en equipo. Lograr que todo el personal de la tripulación, especialmente el más moderno —como cabos y guardiamarinas en comisión— comprenda que cada aporte es importante para alcanzar el objetivo, por ínfimo que parezca”.

Subrayó que el valor del premio trasciende el trofeo en sí. “Más allá de la satisfacción y del reconocimiento al trabajo en equipo del buque, lo más importante es cómo se vive la experiencia a bordo. El solo hecho de participar genera una sinergia muy especial: los distintos equipos operativos se involucran, se interesan y hasta se acercan al puente para conocer la velocidad, las previsiones meteorológicas y cómo optimizar el rendimiento del buque. Todo eso fortalece el espíritu de unidad, especialmente en un navío de más de 60 años, con un estilo de navegación a vela tan noble”, expresó.

En ese sentido, también remarcó el significado que tiene la fragata para la formación naval: “Para los oficiales de superficie de la Armada Argentina, estar a bordo de este buque escuela —el único que tenemos— es fundamental. Aquí comienza nuestra vida naval y tenemos la oportunidad invaluable de transmitir nuestra experiencia a quienes ocuparán nuestro lugar en el futuro”.

Tras recibir el trofeo, manifestó su emoción personal: “Me siento profundamente privilegiado de haber sido comandante de este buque. Fue un honor y un placer integrar un grupo humano tan profesional y comprometido. Navegar más allá de nuestras fronteras y mostrar lo que hacemos y lo que esto significa para nosotros es una experiencia incomparable. No hay mejor premio que la satisfacción del deber cumplido”.

Preparación y trabajo en equipo

El Jefe de Navegación de la fragata durante el Viaje de Instrucción 2025, Capitán de Corbeta Diego Andrés Rebolo, explicó que el éxito comienza mucho antes de la competencia: “Una regata empieza en el momento en que se decide participar. A partir de allí interviene no solo el comando de la unidad, sino toda la cadena de mando, especialmente durante la etapa de alistamiento”.

La planificación fue constante y minuciosa. “Se realizaban dos briefings diarios con actualización de las condiciones hidrometeorológicas y su proyección. Con esa información analizábamos la mejor ruta, las velas a cazar y las medidas a adoptar ante la probabilidad de mal tiempo”, detalló Rebolo. En ese proceso, destacó el apoyo del Servicio de Hidrografía Naval, que elaboró un informe climatológico completo del itinerario, brindó apoyo meteorológico diario y proveyó la cartografía y publicaciones necesarias.

El asesoramiento del Contramaestre General también resultó clave, al aportar su amplia experiencia a bordo del buque, junto con las opiniones de los contramaestres de palo. “Evaluábamos el tiempo disponible para competir, la velocidad objetiva y la factibilidad de cumplir con el registro y arribar a puerto en la fecha prevista. El trabajo en equipo fue esencial y comprender la importancia del aporte de cada uno marcó la diferencia”, afirmó.

Detrás del logro hubo además innumerables tareas realizadas por los llamados “héroes silenciosos”, que van más allá de lo visible en cubierta: la operación eléctrica de los guinches, la colocación de la hélice en paso bandera para reducir el rozamiento, el sostenimiento de las comunicaciones y sistemas de información, la adecuada alimentación de la tripulación para afrontar la exigencia física y la permanente disponibilidad del Departamento de Sanidad.

Con orgullo, el Jefe de Navegación concluyó: “Las misiones prolongadas en el mar hacen que, lejos de todo, solo nos tengamos los unos a los otros, incluso en la contención anímica”.

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