La Fuente Monumental reaparece en Palermo tras cien años de estar desmembrada

La Fuente Monumental reaparece en Palermo tras cien años de estar desmembrada
Imágenes gentileza Prensa GCBA

Buenos Aires.- Hace más de cien años, una imponente fuente de hierro fundido se erigía a unos metros de la Casa Rosada. La Fuente Monumental se inauguró en 1903, pero unos años más tarde fue desmembrada, sus partes desperdigadas y, hasta hoy, para ver sus distintas piezas había que recorrer al menos tres barrios.

El cuerpo superior de la fuente, conformado por una ronda de niños, se instaló en el cruce de la Avenida de Mayo y 9 de Julio; el joven Neptuno y las náyades de su base fueron ubicados en el Museo de la Imaginación y el Juego (MIJU), de Puerto Madero; y otro Neptuno anciano quedó, solitario, en la Plaza República de Serbia, de Palermo.

Separadas entre sí por 9 kilómetros, esas piezas son, en realidad, parte de un todo. Ahora, el Gobierno porteño comenzó la obra para recuperarlas y volver a unirlas, por primera vez en cien años, en un mismo lugar. La primera etapa del trabajo arrancó con el traslado de las piezas hacia el taller en donde iniciará la restauración de la obra.

El proyecto, encabezado por el Ministerio de Espacio Público de la Ciudad, contempla la restauración integral de cada una de las piezas, la reproducción de partes que se hayan perdido con el paso del tiempo y el emplazamiento definitivo del conjunto completo en la Plaza República de Croacia, en el cruce de la Avenida de los Ombúes y Valentín Alsina, en pleno corazón del Parque Tres de Febrero. La intervención tendrá una duración estimada de 10 meses e incluirá, además, la mejora del espacio público que rodeará a la Fuente y la adecuación de los tres sitios que hasta ahora albergaban sus piezas.

Para el traslado de las piezas de hierro fundido de la Fuente, de varias toneladas de peso, se utilizan grúas de gran porte y cajas de transporte diseñadas para inmovilizar cada escultura sin dañarla. Antes, cada una de las piezas fue escaneada y fotografiada para la realización de un modelo fotogramétrico: una tecnología que permite conocer con precisión sus dimensiones, su peso y el estado de los materiales, información clave para planificar tanto el traslado como la restauración.

Cómo va a ser la restauración y unificación de la Fuente

El objetivo del proyecto es devolver a la ciudad la obra de arte completa, reuniendo todos sus componentes y ornamentaciones. Por eso, el primer paso fue el traslado de las distintas partes que se encuentran desperdigadas por la ciudad. Los trabajos de restauración comprenderán la liberación de todos los elementos que no son originales (incluso las pinturas aplicadas sobre las figuras), la limpieza y consolidación de las superficies metálicas, la recuperación de las superficies corroídas, la construcción de las réplicas de piezas perdidas y la conservación tanto de las molduras como de las bandejas, bateas y el grupo escultórico.

En paralelo, se desarrollará un proyecto hidráulico: la ejecución de tuberías, y los cálculos necesarios para la circulación del agua, tanto en las piezas existentes como en las nuevas reproducciones. La obra incluye la construcción de una sala de máquinas para la instalación de bombas nuevas y los circuitos de alimentación de energía, que van a garantizar el funcionamiento del conjunto en su emplazamiento definitivo en el Parque Tres de Febrero.

La elección de ese emplazamiento está anclada en una razón histórica: especialistas de la Ciudad en paisaje urbano y patrimonio identificaron que Carlos Thays, el paisajista que diseñó los grandes parques porteños, había proyectado una fuente para ese mismo sector de los bosques de Palermo. Así lo indica el análisis de unas acuarelas originales del arquitecto que datan de 1891 y que se encontraban en el Jardín Botánico. La reunificación y emplazamiento de la Fuente Monumental concretaría, más de un siglo después, una idea que no había llegado a realizarse.

Tres hermanas gemelas en el mundo

La Fuente Monumental tiene dos hermanas gemelas en América —una en el Parque San Martín de Mendoza, y otra en el Parque Monroe de Río de Janeiro, Brasil— y una tercera hermana en Europa, en el Victoria Park de la ciudad inglesa de Ashford, a 50 km de Londres. Las cuatro comparten el mismo modelo de catálogo, casi idéntico entre sí, a excepción de uno de sus platos.​​

Esa condición de obra «en serie» era característica de la época: la producción de las grandes fundiciones europeas se fabricaba por pedido sobre catálogos, y las obras podían replicarse y exportarse a cualquier parte del mundo.

En este caso, la fuente gemela de Mendoza cumple un rol central en la restauración de su gemela porteña: de ella se toman los moldes para reproducir piezas que la fuente de la Ciudad perdió a lo largo de un siglo.

Un patrimonio metalúrgico único

La fundición Val d’Osne, ganadora de premios en las exposiciones de París y Londres, fue una de las casas de fundición artística más importantes de Europa y abasteció con sus creaciones a prácticamente todo el continente americano: sus piezas pueden encontrarse en México, Brasil, Chile y Argentina, entre otros países. Para sus catálogos trabajaron más de 200 escultores, entre ellos Mathurin Moreau, el autor de la Fuente Monumental.

En Buenos Aires existen más de 370 obras de esta fundición, entre hierro fundido y bronce: monumentos, esculturas, farolas, mástiles, ánforas y copones que llegaron desde Francia entre fines del siglo XIX y principios del XX, y que forman parte de la identidad del paisaje urbano porteño.

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