Estreno en el Gaumont: «Tres Noches al Año» retrata la íntima epopeya del carnaval misionero

Estreno en el Gaumont: «Tres Noches al Año» retrata la íntima epopeya del carnaval misionero
Imágenes gentileza Analía Sánchez Prensa
Por Matilde Palavecino, editora de www.globalbuenosaires.com.ar

Buenos Aires.- El cine documental argentino ha encontrado históricamente en el interior profundo un territorio fértil para retratar no solo realidades geográficas postergadas, sino también la complejidad de los lazos comunitarios. Tres Noches al Año, la producción misionera dirigida por Juan Alejandro Casaretto y con guion de Julia Bastanzo Paximada, se inscribe con fuerza en esta tradición.

 

La presentación de la película se realizó en la Casa de Misiones donde las autoridades, los organizadores y el director de la película respondieron las preguntas de la prensa especializada, entre los que estuvo www.globalbuenosaires.com.ar,   tras lo cual hubo un show en vivo en plena calle Santa Fe con la presencia delos integrantes de las comparsas misioneras.

Estrenada en la emblemática pantalla del Cine Gaumont, la película se aleja conscientemente de la postal turística o el mero registro folclórico del carnaval para adentrarse en las entrañas de Concepción de la Sierra, un pueblo de la provincia de Misiones donde el festejo no es un evento estacional, sino un motor existencial que late los 365 días del año.

La premisa del largometraje se edifica sobre una paradoja temporal implacable: el esfuerzo silencioso, el sacrificio económico y las tensiones domésticas de toda una comunidad durante un año entero se queman en el altar de una celebración que dura apenas setenta y dos horas. Son esas tres noches las que justifican el desvelo de los protagonistas. Casaretto utiliza los 70 minutos de metraje para desarmar la espectacularidad del corsódromo y poner el foco en el «mientras tanto», visibilizando el trabajo de costureras, soldadores, directores de comparsa y bailarines que restan horas a su descanso y recursos a sus ajustados presupuestos familiares en pos de un sueño estrictamente colectivo.

Estructura narrativa y el peso del conflicto cotidiano

El gran acierto del guion de Julia Bastanzo Paximada radica en la dosificación del conflicto. Lejos de idealizar la preparación del carnaval como una fiesta continua, el documental expone con crudeza el roce con la realidad. La crisis económica y las limitaciones de recursos operan como el antagonista invisible de la historia. A través de testimonios íntimos y observaciones minuciosas en los talleres y livings de los hogares, la cámara capta cómo la pasión por la comparsa a menudo choca con las urgencias de la subsistencia diaria y genera discusiones en el seno familiar.

Sin embargo, el film no se regodea en el drama ni en la carencia. Al contrario, utiliza esas fricciones para elevar la dignidad de sus personajes. En Concepción de la Sierra, el carnaval no es un gasto superfluo; es una necesidad identitaria. El documental demuestra con maestría cómo el evento funciona como un espacio de pertenencia indispensable para los jóvenes y adultos del pueblo, otorgándoles un sentido de propósito y una voz en una sociedad que muchas veces los empuja al margen. Cada lentejuela cosida a mano y cada parche de tambor tensado se transforman, bajo la lente de Casaretto, en actos de resistencia cultural.

Aspectos técnicos: estética del interior y paisaje sonoro

Filmada en un nítido formato FullHD que sabe aprovechar la calidez y la textura de la luz misionera, la realización de Juan Alejandro Casaretto destaca por su respeto hacia los espacios y los tiempos de sus entrevistados. Hay una búsqueda de autenticidad en los encuadres que evita el esteticismo forzado, prefiriendo la cercanía y la naturalidad de los planos fijos durante las charlas y el dinamismo controlado en los ensayos callejeros. El montaje acompaña esta transición orgánica, logrando condensar el paso de los meses con un ritmo fluido que nunca pierde el eje emotivo.

Por su parte, el apartado sonoro merece una mención especial. La música original de Julio Manuel Vázquez se convierte en el pulso de la película. En lugar de saturar el metraje con la percusión constante de la comparsa, Vázquez dosifica los estímulos musicales, creando una partitura que dialoga con los silencios del pueblo, la naturaleza circundante y la intimidad de los talleres. Cuando la música explota hacia el final, el espectador ya comprende el peso dramático de cada nota, transformando el sonido en una liberación catártica.

El triunfo del milagro colectivo

Tres Noches al Año es un testimonio cinematográfico fundamental sobre la antropología de nuestras provincias y la capacidad humana de reinventarse a través del arte popular. Al descorrer el velo de los brillos efímeros de la noche carnavalesca, Casaretto y su equipo logran capturar el verdadero milagro de Concepción de la Sierra: el de una comunidad que, a pesar de las adversidades, elige unirse para celebrar su propia existencia y mantener viva la memoria de lo que son. Una obra profundamente conmovedora, necesaria y dotada de una honestidad autoral que dignifica la pantalla del cine nacional.

Calificación: Muy Buena (★★★★☆)

 

FICHA TÉCNICA

Título:  TRES NOCHES AL AÑO
Realización: JUAN ALEJANDRO CASARETTO
Guion: JULIA BASTANZO PAXIMADA
Música: JULIO MANUEL VÁZQUEZ


DATOS TÉCNICOS

País: MISIONES, ARGENTINA
Idioma: CASTELLANO
Año de producción: 2024
Duración: 70 MINUTOS
Formato: FULLHD
Género: DOCUMENTAL

 

Biografía del Director
Juan Alejandro Casaretto tomó clases de producción y realización de cine documental junto a Marcelo Mosenson quién luego se ha convertido en asesor y mentor de su proyecto.

El documental Tres noches al año es su ópera prima. Actualmente se encuentra filmando su nuevo documental: Ver a papá: diario de una padrectomía (Premio Ley de Mecenazgo, Gobierno de la Ciudad, y premio del Bicentenario del FNA) y colabora semanalmente.

Palabras del Director

«Muchas veces encontramos sentido en el absurdo, siendo la pasión el motor que nos permite encontrarlo. Trabajar incansablemente durante un año con el sólo objetivo de convertirse en la mejor comparsa de un Carnaval les permite a los personajes de nuestro documental comprender que muchos de sus desafíos más íntimos tienen sentido porque, precisamente, no buscan ningún rédito en relación a sus respectivas vocaciones.

El Carnaval es de los pocos lugares en donde las clases sociales se juntan y celebran en conjunto, permitiendo que todas las tensiones y conflictos inherentes a las clases sociales se disipen. Me ha sorprendido, por ejemplo, comprobar que gendarmes de distinto rango se comportan de manera jerárquica cuando están en actividad, y como pares cuando trabajan juntos en función del proyecto. Me pregunto si hay algo de las reglas del Carnaval que contribuye, de alguna manera, a la pacificación social».

JUAN ALEJANDRO CASARETTO

SOBRE EL DOCUMENTAL


El festejo y la alegría del Carnaval de Concepción de la Sierra, en Misiones, ponen de manifiesto el trabajo realizado durante todo un año por parte de sus protagonistas. Las limitaciones económicas y los conflictos familiares se hacen visibles a partir del compromiso que implica ser fiel a la pasión que rodea al Carnaval misionero.

La felicidad de esos tres días revela la opacidad de las existencias de sus protagonistas en relación con sus vidas cotidianas. Su única pasión, y también el sentido de sus vidas, está puesto en el Carnaval. Aun cuando los años y la vejez ya no les permiten a quienes bailan en la comparsa seguir haciéndolo, buscan la manera de seguir siendo parte del Carnaval como artesanos de la indumentaria y las carrozas de las comparsas, o bien como organizadores y productores.

Las voces que se oponen a esta festividad, principalmente la de la Iglesia, no son suficientes para disminuir el compromiso de competir por el trofeo a la mejor comparsa. Cualquier deseo o sueño personal, como unas vacaciones, estudios fuera de la provincia o la remodelación de sus hogares, se ve relegado frente a la energía, el tiempo y los recursos que implica trabajar para el Carnaval. Al finalizar los festejos, solo un ganador resulta premiado por el jurado, aun tratándose de un premio meramente simbólico.

Tres Noches al Año no sería solo un documental acerca del Carnaval de Concepción de la Sierra, sino también acerca de la capacidad de todos nosotros para crear sentido junto a otros, apasionarnos por algo y obrar en consecuencia.

 

 

 

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