Estímulo al comercio exterior: el Gobierno eliminó y redujo gradualmente las retenciones a la industria
Buenos Aires.– El Gobierno nacional oficializó una profunda reforma en el esquema de tributación del comercio exterior mediante la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 566/2026. A través de esta normativa, la administración central dispuso la eliminación inmediata de los derechos de exportación para una extensa gama de productos manufacturados y estableció, de forma paralela, un cronograma de reducción gradual para otras posiciones arancelarias estratégicas. La medida se fundamenta en la necesidad institucional de fortalecer la competitividad de la producción local en las góndolas y mercados internacionales, simplificar la estructura administrativa, incentivar el ingreso de divisas genuinas y promover la radicación de inversiones que generen empleo y agreguen valor dentro de las fronteras del país, bajo la premisa de no comprometer el equilibrio fiscal.
La desgravación impositiva inmediata, que fija una alícuota del 0%, beneficia de manera directa a insumos clave de la industria química y petroquímica, abarcando compuestos, alcoholes industriales, solventes, resinas y materias primas esenciales para la elaboración de pinturas, plásticos, adhesivos, agroquímicos y fármacos. Asimismo, la medida alcanza al sector siderúrgico y de metales no ferrosos, eximiendo del tributo a productos de hierro y acero, chapas, bobinas, perfiles, tubos sin costura, fertilizantes, caucho y metales como el cobre, aluminio y zinc. En el caso de aquellos bienes que no ingresan al beneficio instantáneo, el texto oficial estructura una reducción mes a mes que conducirá las actuales alícuotas del 4,5% y del 3% a una tasa definitiva del 0% hacia el 1 de junio de 2027, un esquema de transición que engloba a derivados específicos del petróleo, plásticos y carrocerías.
El decreto dedica un apartado especial a la industria automotriz, catalogándola como un eslabón estratégico prioritario que representa actualmente el 10% de la producción industrial de la Argentina y posiciona al país en el cuarto lugar del orden mundial en el segmento de fabricación de camionetas tipo pick-up. Con el propósito de expandir los horizontes comerciales de terminales y autopartistas hacia nuevos mercados externos, el beneficio de arancel cero cobija desde ahora a camiones, tractores, chasis y vehículos especiales. Desde la perspectiva del Ejecutivo, esta disminución de la carga fiscal corporativa operará como un mecanismo directo de reducción de costos operativos, permitiendo a las firmas nacionales mejorar sus precios de venta internacional y consolidar el perfil exportador de la manufactura argentina frente a las exigencias logísticas globales.
