El Gobierno posterga la reforma de subsidios energéticos: el nuevo esquema de luz y gas llegará en febrero
En un movimiento estratégico que busca moderar el impacto en el bolsillo de los consumidores durante el pico de consumo estival, el Gobierno nacional decidió postergar hasta febrero la implementación del nuevo esquema de subsidios para las tarifas de electricidad y gas natural.
Esta decisión significa que, durante lo que resta de enero, se mantendrá sin cambios el sistema de segmentación tarifaria vigente, retrasando una vez más el paso hacia la Canasta Básica Energética (CBE), el modelo que busca otorgar subsidios solo a aquellos hogares cuyo gasto energético supere un porcentaje determinado de sus ingresos.
La medida responde a una combinación de factores técnicos y sociales que el equipo económico evaluó durante la última semana:
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Impacto Inflacionario: El Gobierno busca evitar que un salto brusco en las facturas de servicios públicos presione el índice de precios al consumidor (IPC) de enero, consolidando la tendencia a la baja de la inflación.
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Pico de Verano: Con las altas temperaturas registradas en enero, el consumo eléctrico en los hogares es significativamente mayor debido al uso de aire acondicionado. Implementar el recorte de subsidios ahora implicaría facturas excesivamente onerosas para la clase media.
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Ajuste del Padrón: Fuentes oficiales indican que aún se están cruzando datos de la base de usuarios para asegurar que los sectores más vulnerables no queden desprotegidos ante el nuevo esquema de «subsidio a la demanda».
¿Qué sucede con los usuarios en enero?
Por el momento, el esquema de segmentación (Nivel 1, Nivel 2 y Nivel 3) seguirá operando de la siguiente manera:
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Nivel 1 (Altos ingresos): Continúan pagando la tarifa plena sin subsidios.
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Nivel 2 (Bajos ingresos): Mantienen el mayor nivel de bonificación en el precio estacional de la energía.
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Nivel 3 (Ingresos medios): Siguen contando con subsidios hasta un tope de consumo determinado; el excedente se paga a tarifa plena.
A partir del próximo mes, el Gobierno espera finalmente poner en marcha la CBE. Este sistema representa un cambio de paradigma: ya no se subsidiará el precio de la energía de forma generalizada, sino que se compensará al usuario cuando el costo necesario para cubrir sus necesidades básicas de luz y gas exceda el 10% de los ingresos totales del hogar.
«La prioridad es que la transición sea ordenada. No queremos que el sinceramiento de precios afecte la capacidad de consumo de las familias en un mes de alta demanda estacional», señalaron fuentes de la Secretaría de Energía.
Se espera que en los últimos días de enero se publiquen las resoluciones oficiales en el Boletín Oficial detallando los nuevos cuadros tarifarios y el mecanismo de inscripción para quienes necesiten solicitar el beneficio bajo la nueva modalidad.
