El empuje de Vaca Muerta y los minerales no metalíferos consolida el avance del sector minero según el INDEC
Buenos Aires.- El entramado de las industrias extractivas nacionales ratificó su condición de vector dinamizador dentro de la economía de la República Argentina. La actividad minera del país sostuvo su sendero de expansión al registrar una suba interanual del 9,5% durante el mes de abril de 2026 en comparación con el mismo período del año pasado, de acuerdo con los datos estadísticos oficiales del Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) procesados y difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esta evolución positiva sectorial se complementa con una mejora del 7,4% en el acumulado de los primeros cuatro meses del año y un avance del 0,7% en la serie desestacionalizada frente al mes de marzo inmediatamente anterior.
El sólido desempeño general del sector estuvo respaldado de forma prioritaria por las operaciones vinculadas a la extracción de hidrocarburos. La categoría que engloba la extracción de petróleo crudo, gas natural y sus respectivos servicios de apoyo anotó un incremento interanual del 6% a lo largo de abril, consolidando una mejora cuatrimestral del 5,3%. Hacia el interior de este segmento energético, la extracción de petróleo crudo se erigió como el componente más destacado al expandirse un 19,1% en la comparación interanual y un 17,1% en términos acumulados, un resultado que convalida el fuerte impacto de los proyectos de desarrollo en yacimientos convencionales y no convencionales. En contraposición, el gas natural mostró un alza más moderada del 2,8% interanual, mientras que las tareas de soporte operativo sufrieron una contracción del 19,8%.
Por fuera del esquema de los combustibles fósiles, la minería metalífera también operó como un motor relevante para la actividad fabril al registrar una suba del 12,5% interanual durante el cuarto mes del año, revirtiendo la inercia del cuatrimestre para ubicar su acumulado en un 1,7% de variación positiva. Dicho comportamiento estuvo fuertemente traccionado por un repunte del 15,8% en el procesamiento de oro, plata y sus concentrados, al tiempo que la producción de bullón dorado o doré avanzó un 7,4% en cotejo con abril del año precedente.
Finalmente, el dinamismo más acelerado del mes se localizó en el bloque de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, el cual exhibió un salto del 45,5% interanual y un acumulado anual del 32,2%. Este segmento en particular se vio fuertemente influenciado por la producción de sal, que experimentó un crecimiento extraordinario del 150,3%, y por la extracción de sustancias destinadas a la fabricación de productos químicos —donde se insertan los minerales asociados a la cadena de valor del litio—, que treparon un 73% interanual. Dentro de este mismo rubro sobresalió el clínker, insumo estratégico para el cemento, con una suba del 16,5%, mientras que las arenas y triturados pétreos descendieron un 5,7% y las arcillas retrocedieron un 17,1%.
