Con embarques a Asia y África, el sector porcino argentino generó 6 millones de dólares entre enero y abril
Buenos Aires.– El comercio exterior de la agroindustria nacional continúa registrando indicadores sumamente positivos en sus sectores no tradicionales. Las exportaciones de la cadena porcina argentina alcanzaron una facturación total de 6 millones de dólares durante el período comprendido entre enero y abril de 2026, una cifra que estuvo respaldada por el despacho de un volumen físico de 5.137 toneladas de productos, de acuerdo con las últimas estadísticas oficiales procesadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y difundidas de forma conjunta por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Este desempeño comercial a nivel global pone de manifiesto no solo la creciente demanda internacional que experimentan las proteínas de origen animal en la actualidad, sino también el paulatino posicionamiento estratégico que viene consolidando la producción local en diversos bloques comerciales. Al analizar los datos en términos interanuales, se destaca un incremento del 161% en el valor de las divisas ingresadas, una variable que denota un fuerte salto cuantitativo en las toneladas exportadas y, en simultáneo, una ostensible mejora en la valorización promedio de la mercadería enviada al exterior. Dicha evolución positiva se sustenta en la diversificación de los destinos y en el interés constante que despierta la carne de cerdo y sus derivados, una oferta exportable que abarca desde cortes frescos hasta chacinados, productos elaborados de valor agregado y subproductos de uso industrial y comestible.
En lo que respecta a la distribución geográfica de los embarques durante este primer cuatrimestre del año, el mapa de ventas exhibe una notable heterogeneidad. Entre las naciones que encabezaron la nómina de compradores de la producción porcina local se destacan Costa de Marfil, China, Filipinas, la República del Congo, Uruguay, Brasil, Hong Kong, Georgia y Paraguay. Esta amplia dispersión de mercados compradores ratifica la flexibilidad operativa de los establecimientos frigoríficos nacionales y la solidez técnica de los productores para ajustarse con éxito a normativas, demandas comerciales y exigencias de índole sanitaria marcadamente disímiles entre sí.
Desde la conducción del Gobierno nacional recalcaron que la articulación estratégica entre las cámaras empresariales del sector privado y los organismos técnicos del Estado resulta una herramienta indispensable para dar sustentabilidad al crecimiento de la actividad e incrementar la presencia en el mapa mundial. En este sentido, la cadena productiva porcina cuenta actualmente con un total de 54 mercados internacionales plenamente habilitados para el comercio bilateral. Las autoridades competentes señalaron que los equipos técnicos mantienen gestiones sanitarias y diplomáticas abiertas con diversas agencias del exterior con el propósito fundamental de ensanchar este abanico de opciones comerciales y remover barreras arancelarias, permitiendo al país aprovechar el alza del consumo de alimentos de calidad que muestran los continentes asiático y africano a través de mejoras constantes en materia de genética, sanidad y eficiencia productiva.
