Avance minero y energético: el Gobierno consolida 18 desarrollos estratégicos y planea un nuevo marco normativo en el Congreso
Buenos Aires.-El entramado de grandes inversiones productivas en el territorio nacional continúa exhibiendo una tendencia alcista a partir del dinamismo que genera el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Tras la reciente validación oficial otorgada a un nuevo desarrollo minero en la región del NOA, el volumen global de iniciativas que cuentan con la aprobación gubernamental formal se posiciona cerca de las veinte propuestas, consolidando un flujo financiero comprometido que supera la barrera de los 22.500 millones de dólares.
La última incorporación aprobada bajo este marco normativo corresponde a un ambicioso plan de expansión de la mina de litio Cauchari Olaroz, emplazada en el departamento de Susques, a unos 270 kilómetros de la capital de la provincia de Jujuy. El programa de ejecución técnica para este yacimiento norteño contempla un cronograma extenso de noventa meses de duración con fecha de inicio en julio de 2026, proyectando la inauguración de sus operaciones para diciembre de 2028. A partir de una inyección de capital estimada en 1.166 millones de dólares, la operadora buscará elevar sustancialmente su capacidad extractiva y de procesamiento, pasando de las actuales 40.000 toneladas anuales a un techo de 85.000 toneladas de carbonato de litio equivalente por año.
De manera complementaria, el Ministerio de Economía de la Nación dictó nuevas resoluciones destinadas a ampliar el listado de bienes exentos y alcanzados para dos proyectos que ya formaban parte de los registros del régimen de incentivos. Las modificaciones técnicas beneficiaron de forma directa al Proyecto Siderúrgico Argentino Sidersa, enfocado en la manufactura de aceros largos en la provincia de Buenos Aires, y al Proyecto Rincón, una explotación metalífera situada en el salar homónimo dentro de la provincia de Salta. Con estas adecuaciones, el mapa de inversiones activas totaliza dieciocho grandes proyectos ratificados que de conjunto involucran un desembolso exacto de 22.541 millones de dólares, mientras los equipos técnicos del Poder Ejecutivo evalúan otras cuarenta carpetas con propuestas de adhesión presentadas por empresas nacionales y extranjeras.
El abanico de obras vigentes abarca un portafolio diversificado que incluye el parque solar de YPF Luz en la localidad mendocina de Las Heras, el Oleoducto Sur en Vaca Muerta que unirá los puntos rionegrinos de Allen y Punta Colorada, y la planta de GNL impulsada por la alianza entre Pan American Energy y Golar en las costas de Río Negro. En el sector minero metalífero y de litio se inscriben los desarrollos de Río Tinto y Diablillos en Salta, Salar del Hombre Muerto y Fénix en Catamarca, Los Azules, Gualcamayo y Veladero en San Juan, y el proyecto Sal de Oro en la zona limítrofe entre Salta y Catamarca. La infraestructura energética se completa con el parque eólico bonaerense de Olavarría, la Terminal Timbúes en Santa Fe, la ampliación del Gasoducto Perito Moreno en Neuquén, el yacimiento San Jorge en Mendoza y el estratégico Gasoducto San Matías en Río Negro.
En paralelo al avance de estos desembolsos, las autoridades nacionales orientan sus esfuerzos políticos hacia el Congreso de la Nación con la meta de sancionar un nuevo marco legislativo denominado informalmente «Súper RIGI». Esta herramienta complementaria pretende extender los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios hacia sectores poco convencionales de la estructura económica local. Respecto a este horizonte normativo, el secretario de Energía y Minería, Daniel González, remarcó que el propósito medular de la iniciativa consiste en posicionar a la República Argentina en un lugar de privilegio y competitividad internacional, asegurando que el país se constituya como una de las jurisdicciones más atractivas y elegidas a nivel global para la radicación efectiva de capitales cuando las condiciones de mercado e infraestructura se encuentren plenamente consolidadas.
